Blog Siglo XXI de Ricardo Rouvier

Espacio de análisis y diálogo sobre política y cultura

Breve carta a la Democracia

Por Ricardo Rouvier • Nov 11th, 2008 • Categoría: Actualidad

Lo primero que me motiva escribirte, es agradecimiento. Qué hayas venido hace un cuarto de siglo fue una gran noticia, y otra gran noticia fue que llegaste para quedarte. En los primeros momentos; yo debatía fuertemente sobre la diferencia de tu promesa: democracia formal o democracia real. Hoy sigo en ese debate, luchando para alcanzar tus honduras, tus profundidades.

Muchos, pero muchos, lucharon para que vos llegues. Algunos lo vimos, y otros no tuvieron esa oportunidad. Pero, seguro que la mayoría de los que quedaron en el camino, hoy estarían medianamente satisfechos. Dirían, “esto es mejor que lo que teníamos”. Y sí!! es mejor.

Esa lucha se prolongó en democracia, cuando un conjunto de caraspintadas pusieron un alerta y nos recordaron que la democracia requiere atención y vigilia.
Ciertas frases aparecidas en el conflicto con el campo de parte de algunos dirigentes ruralistas, nos crisparon la memoria de malos recuerdos.

Porque así como te dije que el primer impulso para escribir esta pequeña carta fue el agradecimiento; el segundo es el de reconvención. Tu recuperación desde 1983 permitió contar con mayores garantías, mayor libertad, y mayor seguridad jurídica.  Por supuesto, sin olvidar lo que significa restaurar el derecho al voto.
Pero, no hemos erradicado el régimen de la necesidad que tanto afecta la libertad. La necesidad que horada día a día el equilibrio psicofísico de tantos compatriotas que atraviesan por urgencias básicas. Y que finalmente, no son iguales ante la ley, o iguales ante las oportunidades de salud, educación, y libertad civil completa.
Están al margen de tus beneficios y sus perjuicios son efectuados dentro de tu propio seno. No es una dictadura cívico-militar que impone la miseria, lo que nos resultaría más claro, más justificable, si fuera justificable. No, es en el marco de las garantías constitucionales, o para ser más certero, son las violaciones a dichas garantías, que se perpetran a la luz del sol.

Los desocupados, los jóvenes que no trabajan ni estudian; los chicos de la calle, los pobres, los ancianos abandonados a su suerte; para ellos la democracia es una opción ínfima; es una ventaja irreconocible en su propia ignominia. También es verdad que vos posibilitas que actúen con cierta impunidad los grandes grupos económicos en contra de la igualdad y la justicia, y  fundados en la legalidad, termina naturalizándose la obscenidad de lo financiero y su contracara; la pobreza y la indigencia.

Finalmente, esta carta es para reconocerte y provocarte, para homenajearte e incitarte, a que puedas dar lo que todavía no has dado. Pero, ya lo sé, a veces adoptas la postura de la esfinge. Estás ahí quieta y justificada; y debemos ser nosotros los que debemos sacudir los monumentos, esculpir el granito, y movilizar las energías ocultas de los que tus padres imaginaron, pero que todavía sigue siendo una promesa incumplida.

Related Posts with Thumbnails
Share/Save/Bookmark

Todos los posts por Ricardo Rouvier

Envie su comentario