Schakespeare en Pinamar
Por Ricardo Rouvier • Mar 21st, 2008 • Categoría: Actualidad
“Estos son mis principios; sino le gustan, tengo otros”. Groucho Marx
“Algo está podrido en el estado de Dinamarca” advertía Marcelo, el fiel guardián de palacio a Hamlet y a Horacio. Aquí el autor emplea la palabra estado en sus dos sentidos; situación general y política. Se sabe que el príncipe luchará por la verdad y que su destino fue irremediable. Pero, han cambiado los tiempos y la tragedia ha huido de la historia, en esta época posmoderna. Hoy, nadie se muere por esto. Nos hemos acostumbrado a la podredumbre, negociamos con ella y nos resignamos; y como la basura se recicla. Pinamar, mezcla de paisaje bucólico, por el bello pinar, y de clase alta . Es hoy, menos esa postal, y más un lugar en que se combinan: poder, conspiración, mentira y corrupción. Es una muestra de que dicho Partido no es tan diferente de otros, en que la política sirve para los negocios y los negocios sirven para la política. Cualquiera pensaría que esas dunas, y población en una ciudad de escasa actividad fuera de temporada no podría despertar una pasión similar a la entrada a Las Vegas para un jugador compulsivo. Sin embargo si uno registra las fuentes de dinero que provee dicho acotado lugar encuentra la explicación. El cofre es muy grande. R. Porretti, un humilde profesor de Ciencias Biológicas con ancestros en la región fue haciendo su carrera política como muchos otros en las últimas décadas. Que consiste en no tener ninguna ideología; e ir cambiándose de escalera, una vez que uno comprueba que la que eligió es corta. Y para alcanzar el poder; hay que negociar, y negociar como un tetempié con el verdadero poder local hasta alcanzar el objetivo. En este caso era ser la máscara de proa de un grupúsculo para terminar con el largo ejercicio de Altieri, y redistribuir los negocios. La posibilidad estaba abierta desde el momento que el ex jefe comunal, estaba desgastado porque había gobernado 16 años y sobrevivido a su confusa relación con Yabrán y el asesinato de Cabezas. El principal sospechado cometió algunos errores que se pagan caro en la política. Llegó al ejecutivo sentado en un barril de pólvora, en condición vicaria, y era fácil para sus amigos-enemigos acercar un fósforo. Un actor principal de esta historia son también los empresarios que asoman victimizados ante los medios masivos como vestales romanas. Es probable que Porretti sea culpable, pero además es el chivo emisario de aquellos que Ud. no ve ni siente cuando camina por las arenas de la ciudad, cada vez más anémicas por la erosión y el robo. El encausado se equivocó de lugar para hacer carrera, ahí hay jugadores fuertes, y él no lo es. Mañana se repetirá aquello de que algo debe cambiar para que todo siga igual.



Estoy de acuerdo con la nota. Lamentablemente, nos acostumbramos con demasiada docilidad a lo malo: la basura se recicla, y nosotros apreciamos impávidos ese proceso. Los que no se ven’ alguien los debe conocer, esto es al menos la punta de un ovillo. Quien deba aplicar justicia, por favor que lo haga.
Muy bueno el blog. gracias Ricardo.